La forma en la que un gurú motivacional estadounidense está inspirando a empresas Británicas

Spear’s, por Caroline Phillips, 30 de marzo de 2017

Esta es una versión abreviada de un artículo que apareció en la edición de marzo / abril de 2017 de Spear’s, una galardonada revista británica de estilo de vida lujoso y gestión de patrimonio fundada en 2006.


Hay personas que han creado empresas globales después de hacerlo. Otros que han visto grandes saltos en sus ganancias después de asistir a un seminario. Las empresas FTSE 100 (índice bursátil de referencia de la Bolsa de Valores de Londres) juran por su enfoque. Nombres como Nasa, Apple, Microsoft y GlaxoSmithKline se han beneficiado de su metodología.

Este es El Foro Landmark, un curso de autodesarrollo y una empresa educativa global dedicada al crecimiento, capacitación y desarrollo personal y profesional. Marca el regreso de Werner Erhard, fundador de “est” y el avatar de los Setenta del movimiento de potencial humano. En los años ochenta, Erhard replanteó est como El Foro (más amable y orientado al éxito). En 1991, se lo vendió a algunos de sus empleados.

Muchas marcas internacionales envían personal a los seminarios de Landmark, y otras se benefician de sus enseñanzas a través de su brazo corporativo, el Grupo Vanto.”Personalizamos para compañías usando la metodología general de Landmark”, dice Steve Zaffron, CEO del Grupo Vanto, “junto con la metodología de consultoría corporativa para elevar la rentabilidad, la participación en el mercado, etc.”.

Es una revolución de negocios que ha estado sucediendo a nivel mundial (principalmente en los Estados Unidos), y ahora el Reino Unido es su mayor mercado en crecimiento. El ex presidente ejecutivo de Reebok, Paul Fireman, dice que el precio de las acciones de Reebok se cuadruplicó después de iniciar la capacitación con sus empleados. Entonces, ¿qué es lo que está pasando? Escuché por primera vez sobre Landmark por una ejecutiva del NHS, Carolyn Regan, que supervisa a 3.500 empleados. “Todos se beneficiarían de hacerlo, tanto personalmente como en los negocios”, se entusiasmó. “Ofrece un marco útil para pensar acerca del ser o el yo del pasado, presente y futuro, permitiendo ideas útiles para cambiar a medida que avanza. Tal autoconciencia y capacidad de recuperación son atributos muy necesarios para el mundo acelerado de hoy en día”.

Luego, el gerente de inversiones en Londres, Jean-Marc Fraysse, recién llegado de haber completado un Foro, me sugirió que asistiera a una sesión introductoria: “Landmark es un ingrediente importante para lidiar con grandes asuntos laborales y de vida”, explicó.

Así es como llegué a estar sentado en una sala de conferencias en una oficina detrás de la estación de Euston con un estadounidense llamado Jerry Baden (quien se declara a sí mismo como judío, con dientes grandes y ojos pequeños; quien también es un ex bailarín e hijo de un camionero. Imagínense.) en un micrófono frente a una audiencia de alrededor de 250 personas.

Un hombre corrió al escenario para contarnos a todos sobre los avances que había logrado en su vida solo doce horas después de completar el seminario. “Y tu negocio no es cualquier negocio… tienes oficinas en todo el mundo, ¿no?”, dijo Baden entusiasmado. Me sentí escéptico de que un curso corto de desarrollo personal pudiera tener efectos tan profundos en los negocios, y sin embargo, algo me hizo querer volver. Tal vez fue la “promesa” de Baden sobre la posibilidad de que los participantes tuvieran transformaciones personales y profesionales. Tal vez fue el hecho de que confío en mis amigos que valoran y califican muy bien el seminario.

No estaba solo al decidir regresar. La mayoría de los invitados en la noche de introducción caminaron hacia los escritorios en la parte de atrás para inscribirse. Es lo mismo en todo el mundo. Aquí están las estadísticas. El centro de Landmark en Londres ofrece alrededor de once Foros al año, cada uno entrenando a unas 150 personas. Alrededor del mundo 200,000 personas participan anualmente. (Está disponible en todos los continentes excepto en la Antártida. Permanezcan atentos.) Más de 2.4 millones de personas lo han hecho en 21 países.

Dos semanas después estoy sentado en la sala de seminarios nuevamente. Esta vez soy un participante. Hay 157 más, entre los 22 y 70 años, pero la mayoría entre treinta y cuarenta y tantos, y aproximadamente la misma cantidad de cada género. Hay traducción simultánea a polaco en una cabina de traducción en la parte de atrás, como un ruido de radio molesto en el fondo. Habrán como 30 polacos aquí, algunos de los cuales han viajado desde su tierra natal.

Baden está liderando mi seminario; él ha liderado 32 por año durante 32 años. “Lo único que quiero son tres días fatales y una noche pésima para transformar tu vida”, dice. “Hasta donde sabemos, solo tienes una vida. Es un privilegio. No mueras con: Si tan solo pudiera, quisiera o hiciera”. También promete que todo será revelado a las 4.52 pm del domingo.

Hay presentaciones de Powerpoint, llamados a la acción, confesiones compartidas en el micrófono, aplausos interminables, confrontaciones y abrazos. Jerry demuestra ser un dínamo humano (tiene 66 años y su energía sería impresionante para alguien con la mitad de su edad), carismático e intuitivo. En vista de su autenticidad y la voluntad y vulnerabilidad del grupo, me doy cuenta que mi escepticismo se suaviza, mis defensas disminuyen y mi identificación aumenta.

Varias personas revelan que han sido despedidos o están comenzando nuevos negocios. Otros divulgan historias de abuso infantil, matrimonios infelices y relaciones rotas con colegas y familiares. Durante los descansos hay tareas, con participantes siendo dirigidos a ‘limpiar cosas en los teléfonos’ con personas en sus vidas. “¿Veinte años sin hablar con tu madre?”, Pregunta Baden, después de un receso. “¡Y lo resolviste con esa llamada telefónica de cinco minutos!”. Y una mujer llora mientras comparte cómo resolvió un problema de larga historia con su jefe. Aplausos, aplausos y aplausos.

Somos impulsados a asumir la responsabilidad de nuestras vidas y a ‘captarlo’ descubriendo que no hay nada que captar. (Creo que eso fue lo que sucedió a las 4:52 pm del domingo). Nuestras perspectivas convencionales y nuestros patrones de toma de decisiones se ven desafiados, creando un cambio en el pensamiento y una liberación del pasado. Somos incentivados a asumir riesgos para ser nuestro “Yo” auténtico, para vivir una vida empoderada, para estar presentes y enfocados. Y nos proporcionan las herramientas para efectuar el cambio.

Queda claro que estos enfoques mejorarán el nivel de compromiso, creatividad y desempeño del personal de empresas, acelerando la productividad; haciendo una diferencia en la capacidad de las personas para liderar y administrar; aumentando su efectividad personal y por lo tanto, comercial; permitiendo visión y acción; y ayudando a las personas a relacionarse, comunicarse y actuar.

¿Cómo funciona? No es terapia. Por encima de todo, se basa en la ontología y la fenomenología, y se basa en el aprendizaje transformacional (en vez de informativo). La jerga o tecnicismos suelen ser un poco incomprensibles, como las expresiones de algún místico de Bangalore. Una presentación de Powerpoint decía: “Nuevas posibilidades de ser te llaman poderosamente a ser”. Otra promesa era: “Puedes tener cualquier resultado para ti y para tu vida, que inventes como una posibilidad y enroles a otros en haberlos obtenido…”

Pronto se acabó. Costó £480, que incluye diez noches de seguimiento: una ganga para el autodesarrollo y la posibilidad de efectividad profesional. ¿Y qué hay del negocio de Landmark en sí mismo? Proporciona un modelo de un negocio exitoso. En 2016, proyectan que sus ingresos serán de casi $100 millones. Con solo 500 empleados (más ejércitos de voluntarios) y una ganancia de aproximadamente $5 millones, les está yendo bien.

Después del seminario, alguien de relaciones públicas me ofreció presentarme a personas de negocios que acreditan a Landmark con su éxito. “Inicié mi empresa hotelera, inspirando al banco para que me hiciera un préstamo de £100 millones, como consecuencia de Landmark”, dice Mustak Musa, un empresario e inversor del Reino Unido. Su compañía ahora tiene una facturación de £60 millones al año. Luego está Andrew Cherng, co-CEO de Panda Express, la cadena más grande de restaurantes de comida asiática en los Estados Unidos. Se entusiasma al decir que el enviar a sus empleados a Landmark ha influido positivamente en “la satisfacción de ellos y los resultados de la empresa”.

Es como el sueño americano de cruzar el pozo y tener avances globales en los negocios. La historia de la que depende el sueño americano es la de tener opciones ilimitadas y posibilidades infinitas. Esta narrativa promete mucho: libertad, felicidad y éxito. Pone el mundo a los pies de las personas y dice que pueden tener cualquier cosa, todo. Y eso es justo lo que Landmark está ayudando a los participantes a lograr. Muy exitosamente.

Caroline Phillips es periodista y consultora de relaciones públicas.

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